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Bodas de Plata de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de El Buen Suceso

El Divino Niño Jesús del Pichincha



El Niño Jesús, que la Santísima Virgen presentaba constantemente en sus brazos durante las apariciones, manifestaría también su predilección por estas tierras del Sagrado Corazón así como la ingratitud del Ecuador ante las misericordias divinas. En el año de 1628 Nuestra Señora de El Buen Suceso así decía a la Madre Mariana de Jesús Torres:

“Levanta ahora la vista y mira hacia el cerro de Pichincha, donde será crucificado este Divino Infante que traigo en mis brazos. Lo entrego a la Cruz a fin de que Él dé siempre buenos sucesos a esta República, la que será muy feliz cuando en toda en su extensión me conozcan y me honren bajo esta advocación (como María de El Buen Suceso), pues será buen suceso para las almas, casas y familias, y esta invocación será prenda de salvación”.

Enseguida, la Madre Mariana de Jesús vio a los tres Arcángeles, San Miguel, San Gabriel, y San Rafael que tomaron al Divino Niño de los brazos de su Santísima Madre y lo condujeron a la cima de dicho cerro, dejándolo allí con reverente acatamiento,

Toda la montaña se envolvió de una luz celestial y el Niño Jesús, vestido de una larga túnica blanca salpicada de estrellas y un manto de color rosado muy precioso, nunca visto en la tierra, encontró delante de sí una cruz de madera lisa y achatada de la cual pendía una corona de agudas espinas.

Hermoso y lleno de Divinidad, oculta en su Santa Humanidad se postró en tierra con los brazos en cruz, y rezando al Dios Padre decía:

“Padre Mío y Dios Eterno, considerad benigno esta pequeña porción de tierra, ( el Ecuador ) que hoy me dáis, para que en ella, reine como Señor absoluto, mi amoroso y tierno Corazón y el de mi Madre Santísima, criatura tan pura y tan bella cual no hay otra”


El Divino Niño se aproximó a la cruz, fijándose a ella con amor y por sus rosadas mejillas caían gruesas lágrimas que fueron luego recogidas por los tres Arcángeles y esparcidas por ellos por toda la nueva nación. Ciñendo la corona de puntiagudas espinas, el Divino Niño se apegó a la cruz y extendió sus manos, quedando crucificado delante del gran Pichincha. Dicha colina que domina la ciudad ( de Quito ) quedó santificada a partir de ese instante y quiso desde allí el Corazón Santísimo de Jesús, ejercer su dominio.

Su frente, manos y pies emanaban sangre, y mientras su triste miraba abarcaba todo el Ecuador, entre sollozos decía:

“No puedo hacer más por ti, para demostrarte mi Amor! Almas ingratas no me paguéis con desprecio, sacrilegios y blasfemias, tanto Amor y delicadezas de mi Corazón! Por lo menos vosotros mis devotos sed mi consuelo en mis soledades eucarísticas, velad en mi compañía, alejad de vosotros el sueño de la indiferncia con relación a Dios que tanto os ama"

“En medio de las amarguras y funestos tiempos que sobrevendrán a esta Patria, vuestra humilde, secreta, y silenciosa oración juntamente con vuestra penitencia voluntaria, la salvará de la destrucción a donde la conducen sus hijos ingratos, pues éstos, humillando y despreciando a los buenos, exaltarán y alabarán a los malos advenedizos satélites de Satanás”


Devoción al Niño Jesús, Símbolo de la Inocencia Espiritual


La Madre Mariana recibiría luego, en el año de 1634, el mandato de Nuestra Señora de reproducir en estampas su visión del Niño Divino:

“No fue por casualidad que viste crucificado a mi Divino Niño en el cerro del Pichincha..."

“...Ya que colocaste mi Imagen sobre el Trono de Abadesa de éste mi Convento tal como te lo pedí, para gobernarlo y defenderlo, y hacer el bien a todas las poblaciones y ciudades, así también queremos que, valiéndote del Obispo, reproduzcas en estampas esta visión que tuviste de mi Amadísimo Niño Crucificado, escribiendo en ellas las palabras que oíste de sus labios".

Nuestra Señora de El Buen Suceso le ordenó entonces, “difundir dichas estampas por todo el mundo". La Providencia tenía en ello un Santísimo propósito :

“Estas estampas - diría la Santísima Virgen - volarán por el mundo entero y a todos impresionará santamente, sin saberse de su procedencia en el transcurso de los tiempos".

Al día siguiente, el Obispo de Quito, Don Pedro de Oviedo, acudió al Monasterio de las Conceptas, para saludar a las dos únicas sobrevivientes, en ese entonces, de la Fundación del Convento, siendo ellas, la Madre Mariana de Jesús Torres y la Madre Francisca de los Angeles.

“Queridas Hermanas, - dijo el Prelado - en sueños me pareció ver a mi Madre Santísima, que llena de amor y ternura maternal, me indicaba la visión del Niño Crucificado en el cerro del Pichincha, pidiéndome también, mandarla a grabar en unas estampas, añadiéndole las palabras mencionadas por el Divino Niño en dicha colina".

Nuestra Señora le indicaba así al Obispo, lo mismo que le había revelado a la Madre Mariana, acerca de la difusión de la devoción al Niño Jesús Crucificado, por todo el mundo, incluso Don Oviedo tuvo la impresión también de que las referidas estampas jamás se perderían, por el contrario, serían continuamente reproducidas y tendrían el don de conquistar corazones para el amor a Dios.

El Obispo ordenó a la Santa Fundadora, elaborar un dibujo que plasmase la aparición del Niño en la Cruz, y enviarlo a España, lugar donde iban a ser editadas las estampas. Al dibujo, Monseñor Oviedo le adjuntaría una carta dirigida al Rey pidiéndole especial prontitud en la impresión. Prometió también a las Madres, encargarse personalmente, luego de su publicación, de distribuirlas a todas las religiosas del Convento, oferta que cumplió tiempo después.

En todas sus apariciones hechas a la Madre Mariana de Jesús Torres, Nuestra Señora de El Buen Suceso, llevaba consigo al Niño Jesús. Y como prueba de su Amor para con el Convento de la Inmaculada Concepción, como también para con estas tierras del Sagrado Corazón de Jesús, entregó en varias ocasiones a su Divino Infante en brazos de la santa religiosa, quien complacida lo recibía con presteza inimaginable y gozo inefable.




Tres meses antes de la muerte la Sierva de Dios, en medio de uno de esos sublímes momentos, el Niño Dios, acariciándola, le dice:

“Mi querida y pobre esposa, fíjate bien y medita en tu interior, que la devoción al Niño Jesús será siempre, en todo conflicto, la salvaguardia de éste Convento. Si faltara esta devoción, desaparecerá el bello espíritu de la infancia espiritual en el que se complace mi Padre Celestial".

“Mientras dicho espíritu exista no habrá poder humano capaz de destruir este Convento mío, tan querido. Felices quienes me amen y me den culto. Yo los llenaré de Luces y Gracias para que sus almas sean preciosas ante mi Padre Celestial y la Santísima Trinidad, en ellas nos deleitaremos".

“Yo los asistiré en la última agonía y volveré suave su juicio, menor el tiempo de su purificación, y grande el grado de Gloria que tuvieren en el Cielo".

Así el Hijo de Dios, recordaba la Divina sentencia manifestada en cierta ocasión a los Apóstoles: “Si no os hiciereis como un niño, no entraréis en el Reino de los Cielos” (cfr. Mt 18,3)

La Madre Mariana de Jesús Torres, consiguió así, a través de una devoción sin par al Niño de la Cruz, que aquella inocencia infantil, junto a dones de naturaleza y de Gracia embellezcan su alma por siempre.

(El Niño Jesús de la Cruz del Pichincha se venera en uno de los altares de la Iglesia perteneciente al Monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito)





CAMPAÑA DE ORACION EN HONOR AL DIVINO NIÑO JESUS DEL PICHINCHA



Nuestra Señora de El Buen Suceso puso especial énfasis, en la difusión de la Devoción al Divino Niño Jesús del Pichincha por todos los confines de la tierra.

Atendiendo a este pedido de la Madre de Dios, fue providenciada en Octubre pasado La Urna del Corazón de Jesús, precisamente a los pies de la Imagen del Divino Niño que se venera en el Monasterio de la Inmaculada Concepción de Quito. En dicha Urna son colocadas, a manera de cupones, todas las intenciones de sus devotos, con la seguridad de que el Niño Jesús del Pichincha derramará especiales gracias tanto en el orden espiritual como temporal. Con toda seguridad el Divino Infante está también a la espera de sus intenciones, estimado lector, y así atenderlas con prontitud














Peregrinación en Portoviejo y Alrededores




El Recinto Resbalón, en Manabí, una muestra de cómo Nuestra Señora de El Buen Suceso regenerará al mundo.






El mundo contemporáneo es caracterizado por dar rienda suelta a las más bajas pasiones, atropellar las leyes Divinas, burlando y escarneciendo los sacramentos, y las prácticas y observancias católicas. La luz de la fe ya no ilumina las almas, y la vida en estado de gracia, que debía traducirse en obras de virtud, ha muerto prácticamente. Como resultado, por un lado, el aparecimiento de pecados cada vez más abominables, y por otro, el endiosamiento del relativismo. Hoy, es fácil escuchar a quienes sostienen: que todas las religiones pueden ser abrazadas (...), y que cada quien debe ser libre para escoger la religión que le plazca; por tanto, según los propulsores de esta doctrina funesta, el individuo puede arrodilarse ante Jesús Sacramentado, o ante una Imagen de Nuestra Señora, como también ante Buda, ante Mahoma, ante Lutero, es libre..!, toda religión, todo culto es admisible..!; evidentemente lo que encierra esta corriente es un horror, una aberración..!


Esta herejía ha corroído desde sus cimientos, el ambiente moral de la babilonia actual. Pero, lo más grave, la ofensa, con su humareda siniestra, ha subido hasta el Trono de Dios, y más temprano que tarde, atraerá las consecuencias de la Justicia del Brazo de la Cólera Divina, pues todo indica que el mundo no dará marcha atras en la carrera hacia el reino que el demonio quiere implantar entre los hombres.


Precisamente un retroceso, por lo menos en algunos aspectos, significan obstáculos para que satanás logre su cometido.


Pero, por intermedio de Quién poder lograr aquello ? cómo decir No a la corriente impía dominante en nuestros días?


Sólo a través de María Santísima. Ella, como Madre de Misericordia, mira con sus ojos llenos de bondad y piedad, nuestras miserias, e imploran delante del Altísimo, perdón y olvido por nuestras culpas.


Pero, para que esta interseción de la Santísima Virgen se haga sentir, es necesaria la corrección de las costumbres.. Es esa exáctamente, la misión de Nuestra Señora de El Buen Suceso, esto es, purificar nuestras almas y endulzar las horas amargas de nuestra existencia. Y bajo el amparo de su Manto Celestial, logrará Ella por nosotros, limpiar nuestras almas


A continuación, ponemos a consideración del lector la reseña enviada por una devota, con motivo de la Visita de la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de El Buen Suceso al Recinto El Resbalón, Manabí, un pueblito, abandonado en medio del tiempo, pero que demuestra cómo cuando las almas deciden abrirse hacia la Reina del Cielo, todo es posible:


“El sitio Resbalón, se sintió bendecido por la llegada de la Virgen de El Buen Suceso. Fue recibida con aplausos y cantos a María en el atrio de la Iglesia por un sinnúmero de personas que ansiosos esperaban su llegada pues en este recinto se habían suscitado algunos inconvenientes en los días previos. Los protestantes estaban queriendo tomarse la escuela del lugar para desde allí impartir a los niños sus herejías. Los moradores se encontraban separados en grupos. Pues bien, para todos, la presencia de la Virgencita, terminó siendo el sello de unidad para los habitantes de Resbalón".



 
 

“A su llegada se rezó un Rosario en su Honor. Y en horas de la noche se dieron cita más de ciento cincuenta personas, quienes llegaron con mucha devoción, y estuvieron prestos a escuchar la Historia de Nuestra Señora de El Buen Suceso".





“Fue muy emocionante ver a todas los asistentes, ancianos, adultos, niños, madres embarazadas, que con sincera devoción se acercaban a venerar a la Virgen, muchos de ellos suplicando porque su estadía en el lugar se alargue un poco más".



“Tras su partida, , sucedió un hecho conmovedor: Nuestra Señora de El Buen Suceso fue nombrada por sus habitantes, la Patrona del lugar y en su Honor fueron colocados dos cuadros con Representaciones de la Sagrada Imagen en el Altar Principal de la Iglesia, de forma perenne. Poco después... los protestantes no lograron conseguir su cometido. Fueron echados del lugar, y no sólo ellos…; también fueron cerrados los prostíbulos en los cuales muchos pervertían su alma. El demonio, a través de sus dueños intenta hasta ahora, y de diversas formas, reabrir dichos sitios, pero sin ningún éxito..!"




Otros sitios también fueron visitados de la Provincia de Manabí, en Peregrinación con la pequeña Imagen: Portoviejo, 24 de Mayo, Cuatro Caminos, Ciudadela Municipal.

























Imagen Peregrina de Nuestra Señora de El Buen Suceso visita Guayaquil









San Juan María Vianney, el Santo Cura d´Ars, decía:


“Muchas veces basta fijar nuestra vista en una imagencita para conmovernos y convertirnos. Frecuentemente, las imágenes remecen nuestro interior tan fuertemente tanto como lo que ellas representan"


Por celebrarse los 400 años de las Apariciones de Nuestra Señora de El Buen Suceso, Guayaquil y otros sitios han sido escenarios de la Ilustre Visita de la Imagen Peregrina, en medio de enorme acogida y fiel devoción. Hasta el presente, más de cien veinte familias han sido visitadas, en lugares como: Ciudadelas La Alborada, Garzota, Simón Bolívar, Sauces, Samanes, Guayacanes, Los Rosales, Acuarela del Río, Urdenor, Urdesa, Kennedy, Unión y Progreso, Puerto Azul, Los Ceibos, Bellavista, Mapasingue, La Puntilla, Entre Ríos, Barrio del Seguro, La Pradera, La Saiba, Las Acacias, 9 de Octubre, Los Almendros, Suburbio Oeste, Batallón del Suburbio, Santa Marta, Guasmo Norte, Santa Mónica, Las Exclusas, Barrio del Seguro, Barrio del Centenario, Miraflores, via Samborodón, Durán, centro y sur de Guayaquil, entre otros sitios. Con certeza, Nuestra Señora, conforme avanza la Peregrinación prodigará continuamente muy Buenos Sucesos a todos aquellos que a acudan a sus Sagrados Pies, pues es Ella la Madre de las Misericordias..!









“Doy gracias a la Santísima Trinidad y a la Virgen María de El Buen Suceso, por haber visitado mi hogar…; Por un momento recordé la visita de María Santísima a su prima Santa Isabel, la misma que esperaba un hijo que se llamaría Juan Bautista. Tanta fue la emoción mutua entre ellas, pues la Santísima Virgen llevaba al Redentor en su vientre...

...Esa misma emoción captamos todo el grupo de más de treinta personas que nos habíamos reunido, pues sabíamos que la Madre de Dios venía a hacer maravillas en cada uno de nosotros,...
...Dios en su bondad y sabiduría infinita permitió que nuestra corredentora María Santísima de El Buen Suceso llegue a sus hijos con sus mensajes proféticos y de esa manera haya conversión en la humanidad”

























“Fue emocionante escuchar la narración de la Historia de la Virgen de El Buen suceso, del Divino Niño de la Cruz, y de las Revelaciones de la Virgen a la Madre Mariana de Jesús Torres, acrescentando nuestra Fe y devoción hacia la Virgen. Creemos que su presencia traerá bendiciones a nuestro hogar...

...No olvidaremos los bellos momentos que hemos pasado a los Pies de María y de su Hijo en sus brazos, rezando el Rosario y entonando canciones...

...Tenemos la certeza que esta misma experiencia la vivirán las familias a quienes Ella visita...
...Sabemos que la Virgen sigue a sus peregrinos, pero nos da mucha pena que se vaya; sin embargo las gracias y bendiciones recibidas nos confortan”



















“Con mucho afecto y alegría, recibimos a nuestra Virgen de El Buen Suceso y compartimos con todos un momento de aprendizaje sobre el Mensaje de amor y conversión que quiere para todos nosotros...

...Desde que la recibí en mi casa se han ido dando cambios sutiles en todas las personas que asistimos a aquella charla. Con el correr de los días estamos seguros que la Santísima Virgen nos llenará de buenos sucesos".













“La visita de nuestra Madre de El Buen Suceso, ha sido una hermosa experiencia, por el suceso de estar todos reunidos en torno a Ella. En su manto queden grabadas nuestras preocupaciones y pesares y en Su corazón, nuestros corazones. Con fe y confiados, arrepentidos, te pedimos perdón con todo fervor, y sobretodo con amor puro y sincero.Te agradecemos Madre llena de Virtud, te pedimos acojas nuestro agradecimiento de corazón, cuidanos y líbranos de todo mal, domina al demonio para que se aparte de nuestro lado y de nuestro camino”

 





 

















“No tengo palabras para expresar lo que siento en mi interior al haber visitado mi hogar la Virgencita de El Buen Suceso. Sé que Ella me ayudará en todos los momentos de mi vida. Mis angustias se han apaciguado. Gracias Madre. Me encargaré de de difundir sus milagros y obtener más y más devotos para Ella. Siempre será la Estrella de mi camino"