Revelaciones de Nuestra Señora de El Buen Suceso



"Las Revelaciones de Nuestra Señora de El Buen Suceso son el camino de Luz que conducirá al mundo en medio de las tinieblas, a Su Divino y Adorado Hijo"
(Profesor Plinio Corrèa de Oliveira)


Profecías para América y el mundo. Tragedia o esperanza?



    “Cuando las tribulaciones de espíritu y los padeceres del cuerpo parecieren oprimir y hacer naufragar en ese mar sin fondo, una mirada a mi Sagrada Imagen será como la estrella del desamparado, pronta a escuchar sus gemidos y calmar sus llantos; Esta devoción será el pararrayo entre la Justicia Divina y el mundo prevaricador, para impedir que se descargue sobre esta tierra culpable el formidable castigo que merece.”



    Así se refería, hace cuatro siglos, la Santísima Virgen al carácter profético que envolvía la devoción a Nuestra Señora de El Buen Suceso y la existencia de la Venerable Sierva de Dios, Madre Mariana de Jesús Torres y acrecentó algo que nos dice mucho al respecto de nuestros días.

En 1634, la Reina del Cielo y de la Tierra así profetizó:

-“La consoladora invocación de El Buen Suceso… será la sustentación y salvaguarda de la Fe ante la total corrupción del siglo XX".

-“Es voluntad de Dios reservar esta invocación y tu vida", indicó Nuestra Señora a la Madre Mariana en alguna ocasión, para aquel siglo, cuando la corrupción de las costumbres será general y la luz preciosa de la Fe estará ya casi extinguida".

    En sus Revelaciones, que impresionan por su precisión y riqueza de detalles, la Reina de los Cielos, describía los días que corren y el futuro hacia al cual el mundo camina. Habló por tanto, de las terribles pruebas que habría en el siglo 20, por ende en el siglo 21. 

    Para avalar la credibilidad de previsiones hechas por una persona, abarcando épocas diferentes, es de buena ley considerar si algunas ya se cumplieron y de qué modo.

    En el caso de los escritos de la Madre Mariana, conocidos con el nombre de "El Cuadernón", es históricamente comprobado, que la mayor parte de las revelaciones que Nuestra Señora le hizo se cumplieron. Y con tanta exactitud, que no sería prudente poner en duda lo que aun está por realizarse. A continuación, ponemos a consideración, algunos trechos de lo indicado por la Santísima Virgen de El Buen Suceso, tomados de la “Vida Admirable de la Madre Mariana de Jesús Torres", de autoría del Padre Manoel de Souza Pereira en sus tres tomos en castellano.

    Para un mejor entendimiento las partes correspondientes a las revelaciones las hemos colocado en cursiva y negrillas.


Profecías ya cumplidas


-Independencia del Ecuador
     
    La Santísima Virgen en sus mensajes, trazaría el mapa de la verdadera historia del Ecuador naciente y el del futuro. Entre esas varias revelaciones, citamos la de la aparición del 16 de Enero de 1599:


Mapa político del Ecuador en sus inicios


    “La Patria en que vives dejará de ser Colonia y será República libre, entonces se llamará Ecuador. Y necesitará de almas heroicas para sustentarse en medio de tantas calamidades públicas e privadas". En el año de 1830, se formaba la República precisamente bajo el nombre señalado por Nuestra Señora de El Buen Suceso doscientos años atrás.Ese nombre era Ecuador..


-Presidente verdaderamente cristiano, que recibirá la palma del martirio

    Otra profecía de veras impresionante así señalaba:

    “En el siglo 19 habrá un Presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la misma plaza dónde se encuentra éste mi convento; Consagrará la República al Divino Corazón de mi Amantísimo Hijo, y esta consagración sostendrá la Religión Católica en los años posteriores, los cuales serán aciagos para la Iglesia”

    Esta Revelación tendría su cumplimiento en dos fechas distintas, más con un solo personaje, a quien Nuestra Señora de El Buen Suceso, se refirió en términos muy honrosos en más de una ocasión.

    En efecto, el 25 de Marzo de 1874, durante el gobierno del reelegido Presidente, Gabriel García Moreno, el Ecuador se convertiría en el primer país en el mundo, en ser consagrado al Sacratísimo Corazón de Jesús.

Presidente don Gabriel García Moreno


    Un año más tarde, el 6 de Agosto de 1875, primer Viernes de mes, luego de comulgar en la Iglesia de Santo Domingo, y de dar los últimos repasos al Mensaje Presidencial que debería leer en la Sesión Inaugural del Congreso Nacional del día 10, García Moreno se dirigía al Palacio de Carondelet, cuando apareció el machete asesino de Faustino Rayo, alcanzando la cabeza del presidente mártir, pues fue asesinado por odio a la fe.

    En cuanto agonizaba, consiguó mojar el dedo en su propia sangre y escribir en el suelo: DIOS NO MUERE..! 

    La profecía se había cumplido al pie de la letra...



-Proclamación de los Dogmas de La Inmaculada Concepción y de la Asunción de Nuestra Señora


    También en 1634, la Santísima Virgen esta vez, le entregó a la Madre Mariana el Niño Jesús en sus brazos. Entonces Nuestro Señor le reveló:

    “El Dogma de Fe de la Inmaculada Concepción de mi Madre Santísima será proclamado en tiempos en que más esté combatida la Iglesia y mi Vicario se encuentre cautivo. Y será proclamado el Dogma del Tránsito y Asunción de Mi Madre, en cuerpo y alma a los Cielo, cuando la Iglesia acabase de salir de un río de sangre"

    A mediados del siglo XIX, el racionalismo y el modernismo habían desvastado la sociedad europea y americana. El espíritu humano profundamente trabajado por los materialistas, sentía una rebelión ardiente contra lo sobrenatural.


El Papa Pio IX proclama el Dogma de la Inmaculada Concepción


    En 1848, debido a la invasión de la Ciudad Eterna por las tropas revolucionarias, El Papa Pío IX tuvo que refugiarse en Gaeta.

   Los liberales habían conseguido eliminar el derecho de enseñanza de la Iglesia, habiéndole confiscado sus bienes. El mundo asistía a uno de los momentos más difíciles y peligrosos en la historia de la Esposa Mística de Cristo.

    En medio de la tormenta y ante un mundo ya decidido a alejarse de Dios, Pío IX, proclama, el 8 de Diciembre de 1854, el Dogma de la Inmaculada Concepción. Y el 15 de Agosto de 1950, cinco años del final de la Segunda Guerra Mundial, en la cual murieron más de 40 de millones de personas, el Papa Pío XII, lo hacía con el Dogma de la Asunción.



-El Santo Cura d´Ars

    En el año de 1634, en la última aparición a su fiel sierva, Nuestra Señora anunciaba lo siguiente:

    “Los sacerdotes, a partir del siglo XIX, deberán amar con toda el alma a Juan María Vianney, un siervo mío que la bondad divina prepara para con él congratular a aquellos siglos, como modelo ejemplar de sacerdote abnegado".

    El 8 de mayo de 1786, en Dardilly, pequeña ciudad perdida en las montañas que circundan Lyon, Francia, nacía el Propio Modelo de sacerdote, el santo Cura d´Ars; en este año jubilar, la Iglesia celebra los 150 años de su fallecimiento (4 de Agosto de 1859).


Canonización de la Madre Beatriz de Silva


    En su Testamento Espiritual, la Madre Mariana de Jesús Torres, hablando del nexo existente entre Concepcionistas y Franciscanos a través de la Regla que normaba ambas Ordenes, decía a sus hijas:

    “Quien pretenda privarse de Francisco y Beatriz no pertenecerá a la real y verdadera Orden Concepcionista Franciscana. Y por tanto, ni este santo Padre Francisco ni la Santa (sic) Beatriz las reconocerán como hijas. Ella subirá a los altares en el siglo XX".

    En 1492, luego de fundar la Orden de la Inmaculada Concepción, moría en España la Madre Beatriz de Silva. En 1976, cerca de 500 años después, era canonizada...


Retrato de la Reverenda Madre Santa Beatriz de Silva. En primer plano, el baúl en el cual fue recluída.


-Profecías que se están cumpliendo o están por cumplirse: La Revolución*


     Para indicar al agente gestor de la crisis tan catastrófica que describe en sus profecías sobre los siglos XIX y XX, Nuestra Señora de El Buen Suceso lo describe bajo del término herejías en general, y las sectas, o simplemente como la secta.

    Dichas herejías o sectas tendrían poder para extender sus garras en todos los ambientes, incluidos el hogar, y el recinto sagrado del Templo, influenciando perniciosamente todos los campos de la actividad humana.


- Las herejías se esparcirán por el mundo


    “A fines del Siglo 19 y en gran parte del siglo 20, cundirán en estas tierras, entonces república libre, varias herejías..."

    A respecto de estas revelaciones hechas en Quito por Nuestra Señora hace cuatro siglos, cabe aquí mostrar otras similares hechas por la Providencia a San Antonio María Claret (1807 - 1870), Fundador de los Claretianos. En su Autobiografía, así escribe el Santo:

    “El día 23 de Septiembre (de 1859), a las siete de la mañana, el Señor me dijo: “Volarás por la Tierra, o andarás muy de prisa y predicarás los grandes castigos que se avecinan". El Señor me dio a conocer grandes cosas sobre aquellas palabras del Apocalípsis, 8,13: “Et Vidi et audivi vocem unius aquilae," (Y vi y escuché la voz de un águila ), que volaba por el cielo y decía con voz gruesa y alta: Ay! ay! ay! de los habitantes de la Tierra por causa de los grandes castigos que vendrán. Entre ellos están el protestantismo y el comunismo..."

    Pero habría algo mucho peor, de alcance y repercusión universal y partir del cual se entronizarían toda una serie de errores diametralmente opuestos a los principios verdaderos de la Santa Iglesia: el modernismo, considerado por el Papa San Pío X como la mayor de todas las herejías y por él condenado en la encíclica Pascendi Dominici gregis, el 8 de Septiembre de 1907.
   
   Los errores doctrinales y los enemigos de la ortodoxia poco a poco evidenciaban su infiltración en la Iglesia Católica...
 


-Libertinaje, impureza, corrupción de las mujeres y de los niños


   “Se desbordarán las pasiones y habrá una total corrupción de las costumbres por casi reinar satanás quién centrará su atención principalmente en la infancia a fin de mantener con esto la corrupción general; Ay! de los niños de ese tiempo! Difícilmente recibirán el Sacramento del Bautismo y de la Confirmación. Se confesarán solamente mientras asistan a escuelas católicas, que el demonio hará lo máximo para destruirlas por medio de personas autorizadas".


   “La secta,habiéndose apoderado de todas las clases sociales, tendrá sutileza para introducirse en los ambientes domésticos, perdiéndose los niños. De esta forma se perderán las vocaciones sacerdotales y será una verdadera calamidad. No existirá inocencia en los niños ni pudor en las mujeres..!"


-La virginidad prácticamente desaparecerá


    “En esos tiempos estará la atmósfera repleta del espíritu de impureza el cual, a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa, de manera que no habrá en el mundo almas vírgenes. La delicada flor de la virginidad, tímida y amenazada de completa destrucción, lucirá a lo lejos"





   “Se apoderará de estas tierras el maldito Satanás quien todo lo conseguirá por medio de tanta gente extranjera sin fe que cual nube negra oscurecerá con todos los vicios, el limpio cielo de la entonces República consagrada al Corazón Santísimo de mi Hijo”.


-Puerta abierta para el divorcio, concubinato, hijos ilegítimos, educación laica.


    “En cuanto al Sacramento del Matrimonio, que simboliza la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado en toda la extensión de la palabra. ... Se impondrán leyes inicuas con el fin de extinguir este Sacramento, facilitando a todos el vivir mal, propagándose la generación de hijos mal nacidos, sin la bendición de la Iglesia. Irá decayendo rápidamente el espíritu cristiano. Se apagará la luz preciosa de la fe en las almas hasta llegar a una total corrupción de las costumbres; aumentados, los efectos de la educación laica, será esto motivo para que escaseen las vocaciones sacerdotales y religiosas"





- Embestida furibunda contra los Sacramentos


       “Los Sacramentos serán atacados, oprimidos y despreciados; Ay ! cuánto siento al manifestarte que que habrá muchos y enormes sacrilegios públicos y también ocultos"


Homosexuales recibiendo la Sagrada Comunión, en San Francisco, USA


-La Sagrada Eucaristía será profanada y aplastada


    “Habrá profanaciones de la sagrada Eucaristía! ¡Muchas veces, en esa época, los enemigos de Jesucristo, instigados por el demonio, robarán en las ciudades las Hostias Consagradas, con el único fin de profanar las Especies Eucarísticas! ¡Mi Hijo Santísimo será arrojado al suelo y pisoteado por pies inmundos"


-Se dará poco valor a la Extrema Unción


    “En ese tiempo el Sacramento de la Extrema Unción, puesto que faltará en esta pobre Patria el espíritu cristiano, será poco considerado. Muchas personas morirán sin recibirlo o por descuido de las familias o por un mal entendido afecto para con sus enfermos; otros, también, por contrariar el espíritu de la Iglesia Católica empujados por el maldito demonio, privando de esta manera, a las almas, de innumerables Gracias, consuelos y fuerzas para dar el gran salto del tiempo a la Eternidad. Con todo, algunas personas morirán sin recibirlo, por justos y secretos castigos de Dios..."


- Cuando todo parezca perdido, será el inicio del triunfo de la Santa Iglesia


    Tal como aconteció en Fátima, luego de la previsión de catástrofes para la Iglesia y la civilización cristiana, la Santísima Virgen promete una victoria.


Cristianos quemados vivos en Nigeria


    “En ese tiempo habrá grandes calamidades, físicas, públicas y privadas. El corto número de almas en las cuales se conservará el culto de la fe y de las virtudes, sufrirá un cruel e indecible padecer, al par que un prolongado martirio. Muchas de ellas bajarán al sepulcro por la violencia del sufrimiento y serán contadas como mártires que se sacrificaron por la Iglesia y por la Patria. Para liberar de la esclavitud de estas herejías, aquellos a quienes destinará el Amor Misericordioso de mi Hijo Santísimo, necesitarán de gran fuerza de voluntad, constancia, valor, y mucha confianza en Dios".


    “Con esa gente (extranjera) entrarán todos los vicios que atraerán a su vez, toda suerte de castigos, como la peste, el hambre, disputas internas y con otras naciones, y la apostasía, causa de perdición de un considerable número de almas, todas muy queridas por Jesucristo y por mí. Para disipar esta nube negra que impide a la Iglesia gozar el claro día de libertad, habrá una guerra formidable y espantosa en la que correrá sangre de nacionales y extranjeros, de sacerdotes seculares y regulares, y también de religiosas. Esta noche será horrorosísima, porque humanamente, el mal parecerá triunfar. Para poner a prueba en los justos esta fe y confianza, llegarán momentos en los cuales, al parecer todo estará perdido y paralizado, será entonces el feliz principio de la restauración completa…”


     Ante el aparente triunfo de los enemigos de la Iglesia, finalmente María Santísima predice la derrota de éstos, el triunfo de la Reina de las Victorias, así como también el reflorecimiento de la Iglesia:


   “Cuando aparezcan triunfantes, y cuando la autoridad abuse de su poder, cometiendo injusticias y oprimiendo a los débiles, próxima estará su derrota. Caerán por tierra desplomados..!”


   “Es llegada mi hora en la que Yo de una manera asombrosa destronaré al soberbio Satanás, poniéndolo bajo mi planta y encadenándolo en el abismo infernal, dejando por fin libres a la Iglesia y a la Patria de esa cruel tiranía”.


    “Y alegre y triunfante cuál tierna niña, resurgirá la Iglesia y se dormirá blandamente mecida en manos del hábil corazón maternal de mi hijo elegido, muy querido de aquellos tiempos...a quien mi Hijo Santísimo y yo amamos "con amor de predilección", porque lo dotaremos de una capacidad pura, de humildad de corazón, de docilidad a las diversas inspiraciones... siendo una de ellas la lectura de las grandes Misericordias que hemos usado para contigo...lo llenaremos...de fortaleza para defender  los derechos de su Iglesia...de gracias y dones muy particulares...en sus manos será puesta la Balanza del Santuario, para que todo se haga con peso y medida y Dios sea glorificado. Lo haremos grande en la tierra y mucho más en el Cielo, donde le tenemos reservado un asiento muy precioso, pues sin temor a los hombres, combatió por la verdad y defendió infatigablemente los derechos de la Iglesia, por lo que bien lo podrán llamar mártir”.


- El Buen Suceso: El advenimiento del Reino de María Santísima


     La advocación de Nuestra Señora de El Buen Suceso, posee singulares características de entre las múltiples apariciones de la Reina del Cielo: La Santísima Virgen, Ella misma, se presentaba a la Madre Mariana, constantemente bajo ese nombre, “Soy María de El Buen Suceso..!"; porqué Nuestra Señora eligió ese nombre ? Cuáles eran Sus motivos para ordenar que la Imagen que debía ser elaborada, fuese bautizada con esa invocación?

    Ciertamente el nombre Buen Suceso encerraba algo mucho más importante que la simple denominación de una invocación a la Santísima Virgen.

    A propósito, Monseñor Benjamín Ayora y Cueva, Canónigo, y Primer Capellán de la Santísima Virgen de El Buen Suceso a mediados del siglo pasado, deja entrever en dicho Título asumido por Nuestra Señora, la instauración del Reino de María en la tierra, profetizado por San Luis María Grignon de Monfort entre los siglos XVII y XVIII. El Padre Ayora escribía en 1946:




    "Nuestra Señora de El Buen Suceso, nos gobierna con cetro de oro, con báculo pastoral, quiso llamarse así para gobernarnos siempre con buenos sucesos, en todas las peticiones que le hiciéramos, tanto en el orden espiritual como en el orden temporal; Si la infeliz Patria ( y el mundo), cercada por enemigos pérfidos y astutos, entregada a las pasiones, es condenada a una terrible soledad en horas mortalmente trágicas, traicionada por sus propios hijos, allí se presentará María como último rayo de esperanza y se apedillará Virgen de El Buen Suceso; bajo su patrocinio, la nación se salvará moralmente, pues es su misión, purificar las almas. Por medio de Ella, el resurgimiento religioso está próximo. Ella verificará, quizá en tiempo no muy lejano, la regeneración moral de nuestra Patria."


(“Nuestra Señora de El Buen Suceso de Quito y el Conflicto Internacional con el Perú en 1941", Mons. Benjamín Ayora y Cueva, Editorial Ecuatoriana, Quito, 1946).


- La Devoción a Nuestra Señora de El Buen Suceso: llave maestra para tener certeza en la victoria


    Por tanto, he ahí, en la devoción a Nuestra Señora de El Buen Suceso, la tabla de salvación para el mundo contemporáneo corrompido y descristianizado. He ahí también la firme esperanza del triunfo de ella sobre Satanás y sus secuaces.


    En Diciembre de 1610, el Niño Jesús, en brazos de su Madre Santísima, refería a la Madre Mariana de Jesús Torres lo siguiente:


   "(La Imagen ) será consagrada con el Sagrado Oleo, y en Ella, todos los pecadores y almas atormentadas encontrarán el perdón de sus pecados, el consuelo y remedio a todas sus necesidades y tribulaciones. Para eso, mi Madre Santísima quiere tomar tan dulce invocación de El Buen Suceso."


    También 1628, la Madre Mariana vio al Ecuador rodeado por sus cuatro extremos por una nube negra, compuesta de innumerables demonios, los que con alaridos, gritos, risas diabólicas y horribles ademanes, procuraban apoderarse de la nueva República, para que fuese desde el principio, gobernada y regida por ellos.




    Y allí, se asentaría la maldad de los siete pecados capitales, y el odio a Nuestro Señor y a su Bendita Madre, se acabarían todos los Conventos y Claustros, e impedirían la existencia de toda institución piadosa. Ellos soplaban y toda la atmósfera se llenaba de humo espeso, que oscurecía la luz preciosa de la fe en las almas, encendiendo la blasfemia y endureciendo los corazones.


    Luego, el Cielo se abrió de par en par sobre la República, y una luz clara e irresistible se apoderó de todo el Ecuador. Se oyó entonces la voz del Príncipe San Miguel que decía:"Descended inmediatamente al fondo de los abismos, malditas y negras legiones, porque aquí Dios vive, Dios triunfa, Dios reina en todo tiempo por medio de sus almas predilectas! ¡Y, cuando más triunfantes estuviesen, más próxima estará vuestra derrota!


    Y por las cuatro extremidades de esta tierra, se cruzaron en ese momento rayos, tormentas, relámpagos y espadas de fuego, que caían a diestra y siniestra. Parecían manejadas por manos muy versadas en la guerra, y derrotaban a las diabólicas legiones, las que al desaparecer, lanzaban alaridos horribles, como de alguien mortalmente herido; al mismo tiempo, los espíritus malignos amenazaban con jamás dejar de promover cruel guerra contra esta pequeña porción de tierra, en la que será venerada y querida la Mujer, su Enemiga.


    Decían los demonios:"Estas tierras serán nuestras cuando logremos extinguir la devoción del pueblo hacia Ella, ese día, la victoria será nuestra !


     Y gritaban: "Vendrán tiempos en que tendremos muy buenos agentes que con fuerza y violencia ganarán para nosotros un buen pedazo de este territorio. Los ampararemos, y les proporcionaremos placeres, comodidades, riquezas; y después los atormentaremos en el Infierno, porque, ingratos, desconocerán los beneficios de su Creador"


     Lo conocido por la Madre Mariana hace cuatro siglos, es hoy en día más que una realidad. El demonio combate contra la devoción a Nuestra Señora valiéndose de todos los medios, incluso de algunos que son o se suponen católicos. Más esta acción de las tinieblas es en vano.


     Aquí y allá, María Santísima continúa, a pesar de la crisis moral universal avanzar desenfrenadamente, atrayendo a miles de almas, y desenvolviendo un plan de regeneración que evidentemente podrá conducir a un gran y espectacular desenlace.


- La esperanza para el mundo: el triunfo de Nuestra Señora


     El cuadro abrumador de decadencia e impiedad descrito en el presente artículo, no es sino tan sólo el reflejo de aquello dicho por el Apóstol, de que las obras de la carne son: "fornicación, impureza, deshonestidad, lujuria, idolatría, maleficios, celos, iras, discordias, pleitos, envidias, homicidios, embriaguez, orgías, y otras cosas semejantes" (Gálatas, V, 19-21). 





    Por lo contrario, los frutos del espíritu son: "caridad, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad" (idem, 22-23). No es necesario preguntarse si lo preponderante en nuestros días son las obras de la carne o los frutos del espíritu...

     Desde otro ángulo, osaríamos decir que la civilización contemporánea es preponderantemente cristiana ?

     En este caso, deberíamos reconocer que la corrupción de las costumbres, el lucro, las rivalidades, las luchas, el desorden general que en la actualidad preponderan son los los frutos propios y típicos de la influencia de la Iglesia. Obviamente con esta afirmación, estaríamos blasfemando.

     Así, es forzoso reconocer la verdad: nuestra civilización no es más formada por el espíritu de Jesucristo. Ella produce los frutos típicos de las civilizaciones dominadas por las tinieblas.

     Y de esto, qué se puede esperar? Con algunas décadas más de guerras, de discordias, de luchas entre naciones y clases, a dónde llegaremos? Si la corrupción de las costumbres se acentuase con la creciente velocidad con la que viene desarrollando, cuál será la situación del mundo de aquí a algunos años, por ejemplo, en cuestión de modas inmorales que casi ya alcanzan el nudismo, o en materia de unión de personas del mismo sexo ?

     Raciocinando correctamente, será necesario reconocer que muy poco nos separa de la catástrofe total, y que de continuar así, dentro de muy poco tiempo sufriremos un eclipse cultural y de civilización semejante a la caída del Imperio Romano de Occidente.

     Y en medio de tal situación, cuál será el futuro de la Iglesia? Acaso se verá Ella condenada a vivir nuevamente en las catacumbas? El número de fieles se verá reducido al tamaño de un grupito insignificante?

     El futuro sólo Dios lo conoce. Nadie podría razonablemente sorprenderse si toda la estructura de la civilización actual se desmoronase estruendosamente, en un caos de consecuencias impredecibles. Pero hay una razón -y no es la única – para esperar que la providencia no permitirá que la Santa Iglesia vuelva a las catacumbas. Dicha razón es que, entre las desolaciones de la época presente, ya existe un prenuncio de victoria: la acción por así decir, visible antes los hombres, de la Virgen Santísima en la tierra.

     Todas las circunstancias parecen adecuadas a un triunfo inmenso de la Reina de la Creación. La crisis es trágica. Ésta, diríamos, casi ha llegado a su auge. Los elementos humanos de salvación están a bien decir, inutilizados. Nos volvemos indignos de recibir cualquier gracia, pues sólo merecemos castigos y más castigos por nuestros pecados. Todas las características de una situación humanamente perdida parecen acumularse no sólo típica, sino también arquetípicamente en el momento actual.


Haití, terremoto en enero del 2010


    Quién nos podrá socorrer? Solamente, Alguien que tenga para con nosotros una complacencia sin límites, una complacencia de Madre, de Madre ilimitadamente buena, generosa, exorable. Pero sería necesario que esta Madre fuese al mismo tiempo, más poderosa que todas las fuerzas del mundo, del infierno, y de la carne. Sería necesario que fuese omnipotente junto al propio Dios, justísimamente irritado por nuestros pecados. Salvarnos en esta situación, sería la más rutilante de las manifestaciones del poder de una Madre así.

     Ora, una Madre así, nosotros sí la tenemos. Ella es Madre de Dios y Madre nuestra. Cómo no darnos cuenta de que tantos desastres y tantos pecados claman por la intervención de María Santísima? Y cómo no percibir que Ella atenderá nuestro clamor?

Cuándo lo atenderá? En medio del grande drama que se aproxima? Después del mismo? No lo sabemos. Sin embargo una cosa parece absolutamente razonable. Lo que María Santísima prepara para la Santa Iglesia como desenlace de esta crisis, no son siglos de agonía y de dolor. (A propósito de la inminente intervención divina por medio de María Santísima mencionada a la Madre Mariana de Jesús Torres en Quito, como a los tres pastorcitos en la Cova de Iria, y la íntima relación de estos Mensajes Marianos con las Sagradas Escrituras, ponemos a consideración del lector una interesante exposición de una renombrado fatimólogo. Cliquee Aquí).

     Por el contrario, Ella prepara una era de triunfo universal. Ella que es la Reina de la Paz, es por excelencia la Reina de las Victorias.


El Dr. Plinio Correa de Oliveira,  junto a una imagencita de Niuestra Señora de El Buen Suceso



     Es hacia ese triunfo anunciado por Nuestra Señora de El Buen Suceso que debemos tender y por él trabajar incansablemente, dedicándole toda nuestra existencia.


    Las palabras del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira nos estimulan en este sentido:


   "Nuestra Señora de El Buen Suceso, es la Patrona de todos los que buscan un buen suceso al servicio de Su buena causa, de todos quienes, en medio de la oscuridad del neopaganismo de nuestros días, se esfuerzan, para que nazca el sol del Reino de María. A Nuestra Señora de El Buen Suceso, bien se la puede ser considerar como la dichosa Patrona de la hora y del momento, en que Su Reino finalmente nazca en la tierra."






* El término Revolución aquí señalado se refiere al explicitado por el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira en su libro Revolución y Contra - Revolución. Exposición de carácter histórico, filosófico y sociológico de la crisis de Occidente, desde el Humanismo, el Renacimiento y el Protestantismo hasta nuestros días. (São Paulo, 1959)

Nota: A respecto de la Comunión a homosexuales, este sitio juzga necesario resaltar lo indicado al respecto, por el Catecismo de la Iglesia Católica y por S.S. Juan Pablo II en su Carta Encíclica ECCLESIA DE EUCHARISTIA en el año 2003:

“La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’ (CDF, decl. "Persona humana" 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso".

“Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición".

“Las personas homosexuales están llamadas a la castidad, y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana". Catecismo de la Iglesia Católica. Tercera Parte: La Vida en Cristo, Segunda Sección: LOs Diez Mandamientos, Capítulo Segundo: «Amarás a tu Prójimo como a Tí mismo», Items 2357-2358-2359.

Así pues, si el cristiano tiene conciencia de un pecado grave está obligado a seguir el itinerario penitencial, mediante el sacramento de la Reconciliación para acercarse a la plena participación en el Sacrificio eucarístico".

“El juicio sobre el estado de gracia, obviamente, corresponde solamente al interesado, tratándose de una valoración de conciencia. No obstante, en los casos de un comportamiento ex- terno grave, abierta y establemente contrario a la norma moral, la Iglesia, en su cuidado pastoral por el buen orden comunitario y por respeto al Sacramento, no puede mostrarse indiferente. A esta situación de manifiesta indisposición moral se refiere la norma del Código de Derecho Canónico que no permite la admisión a la comunión eucarística a los que « obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave ». S.S. Juan Pablo II, Carta Encíclica ECCLESIA DE EUCHARISTIA, Capítulo IV, Eucaristía y Comunión Eclesial, No.37, 17 de Abril del 2003